miércoles, 8 de febrero de 2012
Contra el Silencio Hegemonico. Las voces de la cibermilitancia. Escribe Diego Burd
Ayer, luego de la presentación del decreto que desclasifica el Informe Rattenbach, en donde a través del mismo que evaluó las responsabilidades de la Junta Militar en la Guerra de Malvinas, y del anuncio de las presentaciones que realizara nuestro gobierno ante las Naciones Unidas, y el anuncio presidencial de la construcción de un hospital de salud para los veteranos, a la salida del acto el diputado nacional Diaz Bancalari fue agredido por un conjunto de personas, que afirmaban ser parte de un grupo de Ex-combatientes, quienes decían tener diferencias por ubicaciones en el acto presidencial. Este acto rápidamente fue tomado por los medios, como un signo de desacuerdo entre la medida entre ciertas agrupaciones de ex-combatientes con las autoridades nacionales, rápidamente en las redes sociales, principalmente en Twitter, se reconoció a uno de los agresores del diputado, esa persona había agredido verbal al notero de Duro de Domar, Carlos Figueroa en un acto realizado por Pando, entre cruces de Twts, que buscaban videos del hecho, y los agresores del diputado se logro identificar al agresor, como la misma persona en ambos hechos. Cuando los gobiernos centrales acusan a las redes de ser espacios que afectan los intereses de las corporaciones, en internet no solo se disputan valores económicos sino espacios de alternatividad de la circulación de la palabra que pone en cuestión la legitimidad de los medios hegemonicos, ya que como sabemos, la palabra construida intenta construir una idea de verdad, circulación capilar de duros golpes a la verdad de los poderosos, desnudando los intereses ocultos de quienes consideran la información como mecanismo de construcción de realidad. El trabajo colectivo, entre palabras horizontales, nuevas maneras de pensar de la lucha de interpretaciones, esa lucha política por la circulación democrática del verbo, donde los sujetos sociales dejan de ser voceros de las voces de alguien representante de intereses económicos, que con su poder, y marca de nacimiento de espacios no-democráticos que intentan ser autonomos, quienes ser los que subordinan al poder político. La cibermilitancia esta siendo una nueva herramienta de configurar espacios de lo político, espacio de debates, circulación de ideas, alternativos a los núcleos legitimados por la institucionalidad previa, espacios que se configuran desmitificadores sobre lo homogéneo de un proyecto político en devenir, quienes desde las alturas nos dicen que muchos somos voceros, sin aproximarse a ver la complejidad del kirchnerismo. Un ejemplo de eso es realizar un simple pasaje sobre los foros del sitio Sumate a Cristina1, desde grupos temáticos, como poetas, amantes de programas de televisión hasta foros donde se discute la naturaleza del kirchnerismo, temas candentes como la mineria a cielo abierto, la nacionalizacion o no de las empresas en manos privadas, entre otros, pensemos son 420 foros donde encontrarian esas personas que hablan del kirchnerismo como espacio de voceros, un espacio de multiplicidad de palabras. También encontramos radios virtuales, que disputan valores simbólicos sobre la veracidad de las informaciones emitidas desde los medios hegemonicos, un caso son Las Voces del Muro2, creada por Santiago López, a raíz, como se afirma en la presentación de la pagina web, de la voluntad de los fans del programa 678, gran parte aguas del periodismo televisivo, construcción de voces de quienes destinan parte de su tiempo, para configurar un espacio de confluencias de voluntades, donde se produce horizontalidad entre el oyente y quien esta a cargo de los diferentes programas, lugares que permiten generar discusiones, de repensar lo político como construcción colectiva. ¿Quien es el militante virtual? Solo un hombre/mujer, con perdón de las Yeguas oficialistas, por el orden, que desde sus espacios previos de trabajo, se constituyen en sujetos que ubican la realidad virtual, un nuevo espacio del hacer lo político, como afirma Alejandra Maltaneri: Se hizo mas conocida durante el conflicto con el campo ,cuando salio a defender el proyecto nacional empuñando como armas: mouse , teclado y modem dejando que el fuego que enciende la militancia se exprese acaparando las redes sociales. De a poco fue creciendo ,sumando a los jóvenes estudiantes,gente común que sentía lo mismo y empezaba a entender que llegaba el momento de participar y esta era una manera de hacerlo utilizando lo que mueve al mundo : internet.. En el 2010 tras sufrir la perdida de Nestor se ocupó de que el mundo entero sea testigo de el dolor de un pueblo. Con el 2011 llegó el momento de cumplir el deseo de "EL"y no abandonar a Cristina,estábamos en campaña,las pc encendidas todo el dia subiendo fotos,noticias inundando facebook ,twitter con todos los eventos de cada candidato de cada rincón,y la reunión nocturna con los cumpas de todo el país en el chat de nuestro lugar: "Sumate a Cristina".3 En las redes sociales, la cibermilitancia esta ganando la batalla cultural, que tanto le preocupa a Beatriz Sarlo, un espacio que demuestra la complejidad del kirchnerismo, como hecho político y cultural, ya no espacios para el silencio impuesto desde arriba, ya que las palabras circulan... y detrás de la palabra hay alguien que pronuncia una nueva posibilidad de este proyecto. 1) http://sumateacristina.net/ 2)http://lasvocesdelmuro.net/ 3)http://ubasikdeliajuarez.blogspot.com/2012/01/que-es-cibermilitancia-virtual-escribe.html
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Excelente nota que pone de manifiesto el alcance de los nuevos medios de comunicación.
ResponderEliminarCon relación al agresor del Dip. Nac. Díaz Bancalari, lo pudimos ver por tv y se pudo identificarlo a través de videos de archivo. Lo que aún NO PUEDO ACEPTAR es que el ataque haya sido posible. ¿No había fuerzas policiales para defender a un legislador? ¿Cualquier HDMP puede golpear a quien se le ocurra sin consecuencias? Lo ocurrido no sucedió a altas horas de la noche en un barrio marginal. Tuvo lugar a la salida de la Casa Rosada en una zona con mucho publico y fuerzas de seguridad.
¿Alguien me puede explicar si aún - en algunos aspectos - seguimos durmiendo con el enemigo?
Saludos
Tilo, 70 años